martes, 25 de mayo de 2021

Para cazar insectos y aderezarlos...

                                

  Para cazar insectos y aderezarlos, mi abuela era especial.

Les mantenía la vida por mayor deleite y mayor asombro de los clientes y convidados.

A la noche, íbamos a las mesitas del jardín con platitos y saleros.

En torno, estaban los rosales, las rosas únicas, inmóviles y nevadas.

Se oía el run run de los  insectos, debidamente atados y mareados.

Los clientes llegaban como escondiéndose.

Algunos pedían luciérnagas, que era lo más caro. Aquellas luces.

Otros, mariposas gruesas, color crema, con una hoja de menta y un minúsculo caracolillo.

Y recuerdo cuando servimos a aquella gran mariposa negra, que parecía de terciopelo, que parecía una mujer.


Marosa Di Giorgio







domingo, 23 de mayo de 2021

Primer Canción. Con razones de amor

I

AMARNOS,

fue simplemente recordarse.

Volver a ver

una lenta sonrisa esperanzada.

Y palpar una piel. Dócil y antigua.

Y decir apenas:

Tu!

Y estar diciéndolo todo en el silencio.

II

Por que los nombres.

Y las fechas.

Y lo incontables caminos del mundo,

separándonos?

Por que la angustia.

Los hombres. Las palabras.

El prolijo inventario de las cosas.

Si el amor nos conjuga

desde lejos, y, nuevos y desnudos,

nos acerca

su inacabable juventud primera?

III

Déjame reposar en mi silencio.

Con que tú hables

basta.

Y si me das la mano,

mientras hablas

de tantas cosas innumerables,

fugitivas y dulces,

mi silencio se decora

de estrellas

como una noche de enero.

Entonces con que tú hables,

basta.

IV

Ahora, estoy llorando.

Y tú estás lejos. . .

Pero yo se,

que tú a lo lejos,

sabes que estoy llorando.

V

Yo no nací un día de otoño.

Con un llanto antiguo

mojándome los párpados,

y una mano de seda

acercándome al mundo.

Yo nací el día en que tú dijiste:

He llegado.

VI

Mi nombre no es éste

que repiten las voces

cotidianas.

Mi nombre

son las palabras pequeñitas

que tú me dices.

Las que no necesitan casi

el aire para volar.

Porque aunque no lo digas

me navegan la sangre.

VII

A veces,

no me duele la ausencia.

Porque te recupero

en la forma inicial y descarnada.

Sin tacto. Sin memoria.

Sin posesivos ni pronombres.

Único y solo.

Mío.

Ya para siempre mío.


Susana Esther Soba.




sábado, 22 de mayo de 2021

Dame tu libertad


Dame tu libertad.

No quiero tu fatiga,

no, ni tus hojas secas,

tu sueño, ojos cerrados.

Ven a mí desde ti,

no desde tu cansancio

de ti. Quiero sentirla.

Tu libertad me trae,

igual que un viento universal,

un olor de maderas

remotas de tus muebles,

una bandada de visiones

que tú veías

cuando en el colmo de tu libertad

cerrabas ya los ojos.

¡Qué hermosa tú libre y en pie!

Si tú me das tu libertad me das tus años

blancos, limpios y agudos como dientes,

me das el tiempo en que tú la gozabas.

Quiero sentirla como siente el agua

del puerto, pensativa,

en las quillas inmóviles

el alta mar. La turbulencia sacra.

Sentirla,

vuelo parado,

igual que en sosegado soto

siente la rama

donde el ave se posa,

el ardor de volar, la lucha terca

contra las dimensiones en azul.

Descánsala hoy en mí: la gozaré

con un temblor de hoja en que se paran

gotas del cielo al suelo.

La quiero

para soltarla, solamente.

No tengo cárcel para ti en mi ser.

Tu libertad te guarda para mí.

La soltaré otra vez, y por el cielo,

por el mar, por el tiempo,

veré cómo se marcha hacia su sino.

Si su sino soy yo, te está esperando.


Pedro Salinas




martes, 18 de mayo de 2021

La tierra



La tierra verde se ha entregado

a todo lo amarillo, oro, cosechas,

terrones, hojas, grano,

pero cuando el otoño se levanta

con su estandarte extenso

eres tú la que veo,

es para mi tu cabellera

la que reparte las espigas.


Veo los monumentos

de antigua piedra rota,

pero si toco

la cicatriz de piedra

tu cuerpo me responde,

mis dedos reconocen

de pronto, estremecidos,

tu caliente dulzura.


Entre los héroes paso

recién condecorados

por la tierra y la pólvora

y detrás de ellos, muda,

con tus pequeños pasos,

eres o no eres?


Ayer, cuando sacaron

de raíz, para verlo,

el viejo árbol enano,

te vi salir mirándome

desde las torturadas

y sedientas raíces.


Y cuando viene el sueño

a extenderme y llevarme

a mi propio silencio

hay un gran viento blanco

que derriba mi sueño

y caen de él las hojas,

caen como cuchillos

sobre mí desangrándome.


     Y cada herida tiene

       la forma de tu boca.



Pablo Neruda






domingo, 16 de mayo de 2021

Regreso a la adolescencia


Mira vayámonos al campo.

Al pleno aire y al pleno sol de Mayo.

Yo me pondré el vestido que te gusta.

El mismo que prefieres por ser blanco.


Me soltaré las alas del cabello

para darlas al viento enamorado.

Y buscaré la hierba sensitiva

para besarla con los pies descalzos.


Inaugurando la mañana de oro

sorprenderé los sauces despeinados.

Oh, la alegría de encontrar al termino

la buena compañía de los pájaros.


La voz multiplicada de la tierra

será savia y raíz para mi canto.

La voz multiplicada de la tierra.

Y tu voz. Y este amor regocijado.


Con aromas de frutos y de besos,

primitiva y moderna desandaré los campos.

Y volveremos por la senda larga

como niños tomados de la mano.


Ya en la ciudad adusta y en este dulce mayo,

mi cuerpo en primavera será entonces,

un pedazo de sol, entre tus manos.


Susana Esther Soba



El 15 de mayo de 2021 hubiera cumplido 99 años; mágica escritora, maravillosa y sensual.

¡Siempre viva!

¡Gracias por tanto!

lunes, 10 de mayo de 2021

La poesía


Llegas, silenciosa, secreta, armada,

tal los guerreros a una ciudad dormida;

quemas mi lengua con tus labios, pulpo,

y despiertas los furores, los goces,

y esta angustia sin fin

que enciende lo que toca

y engendra en cada cosa

una avidez sombría.


El mundo cede y se desploma

como metal al fuego.

Entre mis ruinas me levanto,

solo, desnudo, despojado,

sobre la roca inmensa del silencio,

como un solitario combatiente

contra invisibles huestes.


Verdad abrasadora,

¿a qué me empujas?

No quiero tu verdad,

tu insensata pregunta.

¿A qué esta lucha estéril?

No es el hombre criatura capaz de contenerte,

avidez que sólo en la sed se sacia,

llama que todos los labios consume,

espíritu que no vive en ninguna forma

mas hace arder todas las formas

con un secreto fuego indestructible.


Pero insistes, lágrima escarnecida,

y alzas en mí tu imperio desolado.


Subes desde lo más hondo de mí,

desde el centro innombrable de mi ser,

ejército, marea.

Creces, tu sed me ahoga,

expulsando, tiránica,

aquello que no cede

a tu espada frenética.

Ya sólo tú me habitas,

tú, sin nombre, furiosa sustancia,

avidez subterránea, delirante.


Golpean mi pecho tus fantasmas,

despiertas a mi tacto,

hielas mi frente

y haces proféticos mis ojos.


Percibo el mundo y te toco,

sustancia intocable,

unidad de mi alma y de mi cuerpo,

y contemplo el combate que combato

y mis bodas de tierra.


Nublan mis ojos imágenes opuestas,

y a las mismas imágenes

otras, más profundas, las niegan,

ardiente balbuceo,

aguas que anega un agua más oculta y densa.

En su húmeda tiniebla vida y muerte,

quietud y movimiento, son lo mismo.


Insiste, vencedora,

porque tan sólo existo porque existes,

y mi boca y mi lengua se formaron

para decir tan sólo tu existencia

y tus secretas sílabas, palabra

impalpable y despótica,

sustancia de mi alma.


Eres tan sólo un sueño,

pero en ti sueña el mundo

y su mudez habla con tus palabras.


Rozo al tocar tu pecho

la eléctrica frontera de la vida,

la tiniebla de sangre

donde pacta la boca cruel y enamorada,

ávida aún de destruir lo que ama

y revivir lo que destruye,

con el mundo, impasible

y siempre idéntico a sí mismo,

porque no se detiene en ninguna forma

ni se demora sobre lo que engendra.


Llévame, solitaria,

llévame entre los sueños,

llévame, madre mía,

despiértame del todo,

hazme soñar tu sueño,

unta mis ojos con aceite,

para que al conocerte me conozca.


Octavio Paz.




La poesía es una manera de ver el mundo.

Déjate provocar por ella

y que le dé nuevas formas

a tu conocido universo.



miércoles, 5 de mayo de 2021

Blanda luna


Sin ella

el mundo es un pozo

de piedras lisas,

un santuario

frío y lúgubre,

pero cuando es vigía, 

la corteza del pino

se abre al haz de luz

que vuelve lumbre su sombra;

su faro hamaca la burbuja

de los que ensayan amarse,

confunde y marea de belleza

a los que navegan en la arena,

abre camino a los campesinos

que  regresan, exhaustos, a sus casas,

alienta a los tímidos lobos

y a la maléfica luz,

fuente inagotable de palabras

inasibles y proféticas,

demacrada de tanto ser musa

 

pero

 

¿Qué busca su boca?

¿Acaso besar las ramas durante la noche?

¿Aferrarse al bosque,

ser fruto?

¿Alimentarse de savia hasta caer

en tierra y brotar como

la hierba?

¿Dejar raíces?

 

¿Cómo es su voz?

¿Alguien le ha preguntado  

qué desea?

¿Por qué migra de lugar

y de forma?

¿Se avergüenza a veces  

cuando los secretos

no caben en su sangre?

¿Qué luz la ilumina para

seguir intacta,

ser cada vez alabanza

y silencio,

continuar su viaje

triste y sola

alumbrando

sus lados grises?

 

Acércate a ella.

Pregúntale cuál es su congoja.

Escucha

como los árboles lo hacen,

perfumando sus fases

e interrupciones,

acepta su melancolía

como los poetas,

sin prejuicios…





 

Escribe.


Bibiana Alonso.

Piedra de sal

 Tú estabas dormida

como el agua que duerme en la alberca …

y yo llegué a ti

como llega

hasta el agua que duerme

la piedra.

Turbé tu remanso y en ondas de amor te quebraste

como en ondas el agua que duerme se quiebra

cuando

llega

a turbar su remanso dormida

la piedra.


Piedra fui para ti, piedra soy

y piedra quiero ser, pero piedra

blanda de sal

que al llegar a ti se disuelva

y en tu cuerpo se quede

y sea

como una levadura de tu carne

y como el hierro de la sangre en tus venas.

Y en tu alma deje una sed infinita

de amarlo todo … y una sed de belleza

insaciable…

eterna…


León Felipe





… ¿Y qué me importa el barro del camino
si está en el cielo el sol?…»


León Felipe.