martes, 24 de mayo de 2022

La maga

               Este año se celebran los cien años del nacimiento de Susana Esther Soba, sucedido el 15 de mayo de 1922. Maravillosa escritora nacida en un barrio de la ciudad de Buenos Aires y que eligió el pueblo de Saladillo (Provincia de Buenos Aires) como su lugar de residencia e inspiración. Nunca deja de sorprendernos, de avivar el fuego de la palabra y la poesía, de ser una alabanza constante a la vida. Lo demás, está todo en su escritura. Siempre aquí, en mi corazón que late con el río de tu presencia! Gracias!  Convido este poema de su libro “De Tabúes y Amuletos”.

 

“Ella vestía sedas

muy antiguas

e iba descalza

como las aves y los ángeles.

 

Sabia sonreír enigmáticamente,

como una Gioconda rural.

Incendiaba todo el aire

en los abrazos furtivos e inesperados.

Era la pura luz

en los lánguidos amaneceres,

donde los sueños mordían

su transparencia caudal.

 

También crecía

en el desamparo de la ausencia.

O en aquella cicatriz del corazón

que le habían dejado las pérdidas

y los olvidos.

 

Era la turbulencia y el asombro

a un tiempo.

 

Casi un milagro ignorado,

en cuya piel

se avergonzaba la primavera

y el verano se volvía

un licor incandescente

y abrasivo.

 

Ella no adoraba ningún dios.

Tampoco blasfemaba.

Ni comulgaba

con serpientes y vampiros.

 

La rosa, sí.

La rosa

la desmayaba de ternura.

 

Y la negación de la justicia y el amor

podían asesinarla

cada día.

 

No tenía hijos.

Ni gatos.

Ni chequera.

Ni pañuelo bordado por su madre.

Ni siquiera un piano

desvencijado.

Ni un diccionario de las malas palabras.

 

Pero cuando lucía

un vestido morado

y se sentaba

en el balcón envejecido de su casa,

o cuando cruzaba el mediodía

como si fuera

un continente,

nadie sabía

si acababa de nacer.

Si regresaba

de vastos imperios desconocidos

o si la seducción de la poesía

le coronaba las sienes

y la volvía impensable

solitaria y mutante

como un viento de pálida locura.

Como un modo perdido entre la gente.”