domingo, 27 de junio de 2021

Retorno

 

El agua lacera la tierra,

orada su virginidad

con tesón de niño insaciable;

entre piedras y  silenciosos escombros

navega impiadosa el humus sediento.

 

Serpentea,

se abre paso a mordiscones

ignorando tiempo e historia,

abraza el origen

en un ritual prematuro

de milagroso azar.

 

Su oxidado laberinto,

ciego a misterios

ancestrales,

coronará el primer grito,

iracunda súplica

sin refugio;

se volverá llamada,

espejo de frutos nuevos

y fresca sensualidad,

turbulento juego,

simiente infinita

de inasible memoria.

 

Bibiana Alonso -Javier Garbulsky


Música: Solitude (R. Sakamoto)

jueves, 17 de junio de 2021

Jardín de invierno


Llega el invierno. Espléndido dictado

me dan las lentas hojas

vestidas de silencio y amarillo.


Soy un libro de nieve,

una espaciosa mano, una pradera,

un círculo que espera,

pertenezco a la tierra y a su invierno.


Creció el rumor del mundo en el follaje,

ardió después el trigo constelado

por flores rojas como quemaduras,

luego llegó el otoño a establecer

la escritura del vino:

todo pasó, fue cielo pasajero

la copa del estío,

y se apagó la nube navegante.


Yo esperé en el balcón tan enlutado,

como ayer con las yedras de mi infancia,

que la tierra extendiera

sus alas en mi amor deshabitado.


Yo supe que la rosa caería

y el hueso del durazno transitorio

volvería a dormir y a germinar:

y me embriagué con la copa del aire

hasta que todo el mar se hizo nocturno

y el arrebol se convirtió en ceniza.


La tierra vive ahora

tranquilizando su interrogatorio,

extendida la piel de su silencio.


Yo vuelvo a ser ahora

el taciturno que llegó de lejos

envuelto en lluvia fría y en campanas:

debo a la muerte pura de la tierra

la voluntad de mis germinaciones.


Pablo Neruda


Que tu tierra trabaje silenciosa en invierno y que sea terreno fecundo para tus sueños.

miércoles, 9 de junio de 2021

Savia


" A veces me parece que en vez de sangre roja,

me puebla verde savia.

Que los brazos flexibles que se extienden

son dos torneadas ramas.

Que este cuerpo que vibra sensitivo,

es un tallo ondulante que se alarga.

Que hasta el claro cabello tiene a veces

vaivenes de hojarasca.


Oh, la alegría cierta y rumorosa

de sentirme crecer como una planta.


El hombre que me quiera

sabrá de mi fragancia.


Huelo a flores silvestres,

a hiervas y a manzanas.


Tengo un sabor de fruta pintona y codiciada,

como si se me diera, jugosa y sin reservas,

la pulpa de las uvas redondas y doradas.


Las manos del que quiera

sabrán de mi substancia,

elástica y salvaje,

madura y perfumada.

Toda la primavera ruidosa y transparente

se llamará mi hermana.


Seré el más fuerte leño.

Mas cederé a su empuje como una débil rama.

Lo cercaré de trinos.

Lo rondaré de lianas.


Entonces, más que nunca,

¡que goce será el goce de florecer en savia!"


Susana Esther Soba