domingo, 21 de marzo de 2021

Marea

 

Sacúdeme  

con tu sutil mordedura de escarabajo,

gozoso dolor

de amurar los pezones,

de fundirse

en un vaivén de ríos intermitentes.

Ensánchate,

abre los labios sin preguntar nada,

mientras voy a la deriva

abriendo y cerrando mis piernas

como una

mariposa desesperada.

Ruego que tu lengua

me nombre

un segundo antes de que el manantial

brote.

Sibilante, temblorosa,

abrázame por dentro,

vuelve nada la mirada,

ignora el clamor

aún inacabado.

Dilatado el rostro

regresa el viento,

la sangre en tímidas moras

que arrancan el hastío;

y la piel sucumbe al olvido.

Y la luna dibuja un solo rostro.

 

                        Bibiana Alonso -  Javier Garbulsky